¿Por qué la Declaración de Independencia también se redactó en quechua, aymará y guaraní?

La decisión de los diputados del Congreso de Tucumán de comunicar en esas lenguas no fue azarosa ni por mera corrección política.

Cuando el 9 de Julio de 1816 los diputados del Congreso de Tucumán decidieron la independencia de las Provincias Unidas, las actas de la declaración se escribieron no sólo en español, sino también en quechua, aymará y guaraní.

En la declaración quedó registrado que en aquellas jornadas en la Casa Histórica se discutió sobre «la independencia de los pueblos» que formaban las Provincias Unidas, una jurisdicción con un territorio mucho mayor que el que actualmente ocupa la República Argentina. El ex Virreinato del Río de la Plata integraba también a zonas que hoy en día pertenecen a Bolivia, Paraguay, Perú y Uruguay.

De las actas que sobrevivieron hasta estos días, se observa que se dio a conocer de las novedades en español y, en el mismo escrito, una «versión parafrástica» en esas lenguas originarias.

«La población del territorio fundamentalmente era mestiza y había un grandísimo porcentaje con ascendencia quechua y aymará», precisó la historiadora Ana Laura Montani, quien detalló que «la gran densidad estaba concentrada en la Zona Andina sur, incluida la actual Bolivia».

En diálogo con Noticias Argentinas, la integrante del equipo de investigación del Museo Histórico Nacional explicó que el hecho de que se hayan elaborada copias del acta en esas lenguas «no era que se estaba comunicando a otros de la Independencia, sino a la población del propio territorio».

«Para que la población se anoticie de esta decisión política se lo hace en el idioma mayoritario de la población», remarcó Montani.

Pero no sólo se buscaba informar, sino también que darlo a conocer a todos los habitantes, sin importar la región en la que habitaran, se debía a que «se necesitaba el apoyo y adhesión de esa población y los sectores populares, porque se estaba sosteniendo el gobierno criollo bajo el discurso de representar la voluntad popular».

Además, indicó que «había una guerra y los soldados que peleaban por el nuevo Gobierno eran básicamente hombres de esos sectores populares, que en muchas regiones eran de culturas de los pueblos originarios y esa era su lengua madre: el castellano era la segunda lengua».

«Fue una señal también de respeto a la población que se está representando. En ese momento las provincias del actual norte argentino y la zona del Alto Perú tenían mayor densidad de población que la pampa húmeda, que no era parte aún del territorio que dominaban» porque todavía permanecían fuertes los pueblos originarios de la región, concluyó la historiadora.

Fuente: NA

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